En el aire (1) mayo 22, 2009
Posted by chupadelpote in Ética televisiva.Tags: informativos, limites, noticias, television
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La televisión es un medio con unas características muy especiales, sus formatos proceden en su mayoría de la radio pero, quizás por su cercanía con el cine, están mucho más dramatizados. Informativos, tertulias, concursos, etcétera tienden siempre en mayor o menos medida hacia el espectáculo y el entretenimiento. Son estas características y la aparición de formatos propios como el “reality show” las que llevan a preguntarse si la televisión debiera tener nos limites éticos más laxos que otros medios, si puede emitir cuanto le venga en gana.
Es evidente a mi modo de ver que el caso de los informativos televisivos es flagrante, ya no solo la falta rigurosidad con que se tratan las noticias, el partidismo que toman las cadenas (evidente con ver una noticia en dos o tres diferentes), los juicios paralelos que crean… la agenda de los informativos no puede calificarse nada menos que de ridícula, los informativos arrancan con los deportes, siguen con la metedura de pata de un político, una noticia incalificable que podría decirse de “sociedad” y terminan con un video-youtube de calidad ínfima que le llegó en un e-mail al redactor de turno.
Esta clase de programas eminentemente informativos son los que más preocupantes me parecen, ya que las exigencias de calidad periodística en televisión parecen estar muy por debajo de las de otros medios. El limite primero esta en definir que es y que no es noticia, tal y como esta la situación ahora mismo es evidente que muchas de las que se emiten como tal no lo son ya que la vida disoluta del paisano de turno no parece ser en principio algo de “interés general”. Aparte de esto debería exigirse mayor veracidad en las noticias y una separación clara entre información y opinión.
El gran problema para esto es que los formatos en televisión no son ni mucho menos fijos, se mezclan con facilidad, pero aun así en programas semi-informativos debería exigirse por lo menos también una separación clara entre opinión e información.
Héctor Guerra Moral
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